Pela los pepinos, córtalos en mitades longitudinales y retira las semillas con una cuchara. Córtalo en daditos de unos 2 cm. Incorpora el marinado de sal y mézclalo todo muy bien.
Escurre los daditos de pepino en un colador durante 20 minutos para retirar el exceso de agua. Enjuágalos con agua y sécalos con un paño de cocina.
Calienta el aceite en un wok o sartén grande hasta que humee ligeramente, añade el jengibre y las cebolletas, y fríelos durante unos 30 segundos.
Incorpora el pepino y el aderezo. Sigue removiendo durante 30 segundos más, hasta que hayan absorbido bien todas las especias y sabores.
Añade el agua y sigue sofriendo a fuego fuerte durante 3-4 minutos, hasta que el agua se haya evaporado casi por completo y el pepino esté blando. Añade la guarnición y el aliño. Sirve de inmediato.