"Una bomba repleta de proteínas en forma de receta ligera, fresca y saludable. Además, se prepara en un santiamén. Perfecta si buscas algo rápido y sabroso, pero con cierta contundencia y que aporte ese sabor umami tan reconfortante. Ahí entra en juego la salsa de ostras". – Gizzi Erskine
Calienta el aceite en un wok o en una sartén grande, a fuego muy vivo. En primer lugar, fríe las setas durante 3-4 minutos hasta que empiecen a soltar jugo y comiencen a caramelizarse. A continuación, agrega las cebolletas, seguidas de los brotes de soja. Remueve sin cesar las verduras y cocínalas durante 1 minuto. Retíralas de la sartén y resérvalas.
Echa un chorro de aceite al wok y caliéntalo hasta lograr una temperatura muy alta. Echa los huevos en el wok, ponles por encima un poco de sal y fríelos durante 1 o 2 minutos, hasta que las claras empiecen a dorarse pero con la yema aún sin cuajar.
Pon las verduras de nuevo en el wok y con la ayuda de una espumadera o espátula, envuélvelas por encima con la mitad de los huevos.
Sirve en un plato, con un chorrito de salsa de ostras por encima y también unas gotas de aceite de chile Chiu Chow. Espolvorea la pimienta blanca, el chile picado, por último, el cilantro. ¡Y a comer!
Si prefieres preparar esta receta con una versión vegetariana, sustituye la salsa de ostras por una mezcla compuesta por 1 cucharada de salsa de soja dulce Lee Kum Kee y 1 cucharada de aceite de chile Chiu Chow Lee Kum Kee.