"Las pechugas de pato son un ingrediente fantástico para preparar platos rápidos, sobre todo con el wok. La salsa de ostras le da un toque delicioso al plato, sin muchas complicaciones, ¡el resultado es impresionante!" – Ken Hom
Corta las pechugas de pato en láminas gruesas de 4 cm de largo x 1 cm de grosor. Pon las lonchas de carne en un bol y añádeles la salsa de soja, el vino de arroz (o jerez seco), el aceite de sésamo, la sal, la pimienta y la harina de maíz. Mezcla bien todo y déjalo marinar durante unos 15 minutos.
Pon un wok o una sartén grande a fuego alto hasta que esté bien caliente. Añade el aceite y cuando esté muy caliente y eche un poco de humo, añade la carne de pato que tenías marinando. Saltéala durante unos 2 minutos. Retira la carne y déjala escurrir en un colador. Debería tener un tono ligeramente rosado. Vacía el wok hasta que solo quede 1½ cucharada de aceite y a continuación, vuelve a calentarlo a fuego alto. Echa el ajo y la cebolla para saltearlos durante 3 minutos o hasta que la cebolla se ablande y se dore.
Baja el fuego y vierte la salsa de ostras, el vino de arroz, el aceite de chile y azúcar. Fríe todo junto sin dejar de remover durante 2 minutos. Devuelve el pato a la sartén o el wok. Remueve bien todo para que se mezclen los ingredientes. Espolvorea por encima el cilantro y sirve de inmediato, con arroz blanco de guarnición.